Que ver en el centro de Palma

Viviendas, hoteles, comercios, galerías de arte, bares y restaurantes inundan de vida este antiguo corazón de Palma. Es el lugar preferido de bohemios por su oferta de ocio y diversión.

Con el reclamo de tapas y menús variados, los turistas extranjeros disfrutan en establecimientos locales o, directamente, en bares pensados para ellos (los carteles están en sus respectivos idiomas y, por lo visto, a ciertos peninsulares que no saben idiomas les molesta mucho). La oferta es tan grande que seguro encuentras el sitio ideal, adecuado a tu gusto y tu presupuesto, tanto para comer como para tomar un café.

En la Plaza de Cort se encuentra el Ayuntamiento (s. XVII), de fachada barroca. Su reloj, D`en Figuera, marca el transcurrir del tiempo en el centro de la ciudad. En su vestíbulo, se exponen cuadros de Fausto Morell. Muy cerca, está la gótica Iglesia de Santa Catalina.

El Paseo del Borne es una de las calles más animadas. A un lado, las calles de palacios de la nobleza y viviendas del siglo XIX. Al otro, el Puig de San Pere, otro barrio antiguo en el que podemos visitar la Iglesia de Santa Cruz (s. XIV), el Palacio de Montenegro, la Casa Belloto o la Casa Weyler.

La Plaza Mayor, tan sobria como elegante, te servirá de punto de referencia para recorrer la importante zona comercial, donde puedes tomar un tentempié, comprar artesanía y productos de alimentación locales, y ropa y calzado de cadenas famosas o de marcas de diseño internacionales, entre su variada oferta. Destacan por su tamaño la Rambla y la Avenida de Jaime III, y la Calle del Sindicato porque fue antiguo centro de gremios. En esta zona se encuentra la Casa Berga, hoy sede del Tribunal Provincial.

El Barrio del Jonquet, que te recomendamos visitar, antiguamente acogía a pescadores y artesanos. Animado por galerías de arte, comercios y restaurantes, conserva tres molinos típicos.